Un 7 de julio de 1901 nació un genio de los efectos especiales, reconocido por personajes como Godzilla y King Kong entre los años 60, también creador del famoso Ultraman. Hoy recordamos su gran trabajo.
Dice una leyenda que Eiji Tsuburaya elaboró una maqueta tan realista de la bahía de Pearl Harbour que los americanos llegaron a creer que durante un tiempo el japonés se había infiltrado como espía en territorio estadounidense. Otra relata que colaboró en efectos especiales para películas de propaganda belicista como The Imperial Way of Japan, Naval Bomber Squadron o The War at Sea from Hawaii to Malaya. Que el general Mc Arthur quedó tan impresionado con esta última cinta que pidió a Frank Capra que incoporase una parte del metraje en un documental sobre el ataque hawaiano. Fuera como fuera, el caso es que el director tuvo que abandona durante un tiempo la productora Toho. Cuando volvió, reclamado porque solo alguien como él podía ponerse al frente de los efectos especiales del prometedor proyecto que la compañía se traía entre manos, era el año 1950. Godzilla se estrenaría cuatro años más tarde, encumbrándole mundialmente como cineasta de culto.
El gigantesco y aterrorizador dinosaurio inauguró un nuevo género cinematográfico en Japón, el del Kaiju eiga, un subgénero caracterizado por la presencia de inmensas criaturas procedentes del país del sol naciente que nació como respuesta a las películas de ciencia ficción estadounidenses, más centradas en la psicosis colectiva y las hecatombes nucleares. El rodaje sirvió además como campo de ensayo de la suit-motion, una técnica que suplantó temporalmente a aquel stop-motion que en 1933 le había dado la vida a King Kong y que convirtió a Eiji Tsuburaya en una de las figuras más importantes de la historia de los efectos especiales. ¿Qué fue lo que hizo para animar al inmenso engendro? Al experto se le ocurrió meter a un hombre dentro de un traje de hule espuma, resina de bambú y cables que pesaba 50 kilos. Y lo puso a pisotear edificios. Más intensa iluminación y filmación a alta velocidad. Ningún Godzilla desde entonces fue igual.
Toho se sumió gracias a este golpe de efecto en una envidiable época dorada, dispensando como churros a diestro y siniestro películas de monstruos y de ciencia ficción. Todas las secuelas de Godzilla, Rodan (1956), The Mysterian (1957), Baran (1958), Mothra (1961), The H Man (1958), The Telegian (1960), The Last War (1961) y Matango (1963) son solo algunos ejemplos. Tras esta última, en 1963, Eiji Tsuburaya se desvinculó de la productora para montar su propio centro de efectos especiales, que más tarde evolucionó a su particular productora, Producciones Tsuburaya. Poco después, el director engendraría a una impactante raza de personajes: los ultramanes.
Protagonistas de la serie Ultraman, los habitantes nativos del planeta Ultra son seres de gran tamaño con cuerpo plateado, rojo y azul, cabezas ovaladas con crestas, ojos de insecto y una gema de poder en el pecho. Se encargan de mantener la paz y el orden en el universo y suelen visitar la Tierra cuando algún peligro la amenaza. En este caso, escogen a un humano para fusionarse con él y mantenerse a la espera en su interior hasta que llegue el momento de actuar. Ultraman se convirtió en todo un éxito en un abrir y cerrar de ojos. Desembocó en la franquicia Ultra Series y aún hoy en día está activa.
El último trabajo importante que firmó importante Eiji Tsuburaya fue el diseño de la Sala de los Espejos del pabellón Mitsubishi de la Exposición Universal de 1969. Meses después, en enero de 1970, fallecía dejando inacabados varios proyectos.
Una vez en Japón, hace muchos siglos, una pareja de esposos que tenía una niña. El hombre era un samurai, es decir, un caballero: no era rico y vivía del cultivo de un pequeño terreno. La esposa era una mujer modesta, tímida y silenciosa que cuando se encontraba entre extraños, no deseaba otra cosa que pasar inadvertida.
Un día es elegido un nuevo rey. El marido, como caballero que era, tuvo que ir a la capital para rendir homenaje al nuevo soberano. Su ausencia fue por poco tiempo: el buen hombre no veía la hora de dejar el esplendor de la Corte para regresar a su casa.
A la niña le llevó de regalo una muñeca, y a la mujer un espejo de bronce plateado (en aquellos tiempos los espejos eran de metal brillante, no de cristal como los nuestros). La mujer miró el espejo con gran maravilla: no los había visto nunca. Nadie jamás había llevado uno a aquel pueblo. Lo miró y, percibiendo reflejado el rostro sonriente, preguntó al marido con ingenuo estupor:
—¿Quién es esta mujer?
El marido se puso a reír:
—¡Pero cómo! ¿No te das cuenta de que este es tu rostro?
Un poco avergonzada de su propia ignorancia, la mujer no hizo otras preguntas, y guardó el espejo, considerándolo un objeto misterioso. Había entendido sólo una cosa: que aparecía su propia imagen.
Por muchos años, lo tuvo siempre escondido. Era un regalo de amor; y los regalos de amor son sagrados.
Su salud era delicada; frágil como una flor. Por este motivo la esposa desmejoró pronto: cuando se sintió próxima al final, tomó el espejo y se lo dio a su hija, diciéndole:
—Cuando no esté más sobre esta tierra, mira mañana y tarde en este espejo, y me verás. Después expiró. Y desde aquel día, mañana y tarde, la muchacha miraba el pequeño espejo.
Ingenua como la madre, a la cual se parecía tanto, no dudó jamás que el rostro reflejado en la chapa reluciente no fuese el de su madre. Hablaba a la adorada imagen, convencida de ser escuchada.
Un día el padre la sorprende mientras murmuraba al espejo palabras de ternura.
—¿Qué haces, querida hija?, le pregunta.
—Miro a mamá. Fíjate: No se le ve pálida y cansada como cuando estaba enferma: parece más joven y sonriente.
Conmovido y enternecido el padre, sin quitar a su hija la ilusión, le dijo:
—Tú la encuentras en el espejo, como yo la hallo en ti.
Esta creencia de que en la luna viven conejos, viene del budismo, es una leyenda originaria de la India que se transmitió y se adaptó en Japón como actualmente se la conoce, “tsukimi”
Los japoneses ven en la superficie de luna la imagen de un conejo machacando arroz con un martillo para preparar mochi (un dulce tradicional). Y esta imagen tiene su leyenda: Se cuenta que un viejo peregrino encontró un día un mono, un zorro y una liebre.
El hombre, de avanzada edad, se encontraba agotado por su viaje lo cual le llevó a pedir a los tres animales, como favor, que le consiguiesen algo de comida. El mono se subió a un árbol y recogió frutas, el zorro con su gran atrapó un ave y la liebre, con gran pesar, volvió con las manos vacías.
Al ver al viejo con la cara triste y cansada, se sintió culpable. Entonces recogió ramas y hojas secas, encendió una fogata y se lanzó dentro para ofrecerse a sí misma como alimento.
El viejo, conmovido ante el trágico sacrificio del pobre animal, reveló su verdadera identidad. Era una deidad de gran poder que recogió los restos de la liebre y los enterró en la luna como monumento a su gesto de solidaridad.
Es una historia de sacrificio y entrega que forma parte de la cultura japonesa. Como nota curiosa, después de narrarla suele explicarse, principalmente a los niños, que los conejos saltan tratando de alcanzar a su héroe que descansa en la luna.
Un anciano llamado Takahama vivían en una casita detrás del cementerio del templo de Sozanji, él era extremadamente amable y querido por sus vecinos, aunque la mayoría de ellos lo consideraban un poco loco, ya que su locura al parecer se basaba en el hecho de que nunca se había casado o tenido contacto íntimo con una mujer.
Un día de verano se puso muy enfermo, tan enfermo que envió en busca de su hermana y su hijo, ambos llegaron e hicieron todo lo posible para brindarle comodidad durante sus últimas horas, pero mientras observaban a Takahama que se quedaba dormido, una gran mariposa blanca voló en la habitación y se apoyó en la almohada del anciano.
El hijo trató de alejarla con un ventilador, pero regresó tres veces, como si resisten a dejar a la víctima, luego la mariposa perseguida por el niño se alejo el jardín y de allí al cementerio, para posarse sobre la tumba de una mujer y luego desaparecer misteriosamente.
Al examinar la tumba del joven leyó el nombre de “Akiko” escrito en ella, junto con una descripción que narraba cómo había muerto cuando tenía dieciocho años y a pesar de que la tumba estaba cubierta de musgo ya que tenía cincuenta años, el muchacho observó que estaba rodeada de flores.
Cuando el joven regresó a la casa se encontró con que Takahama había fallecido, se dirigió a su madre y le contó lo que había visto en el cementerio, “Akiko?” murmuró su madre y le dijo; “cuando su tío era joven se iba a desposar con ella, pero Akiko murió de tuberculosis poco antes de su boda, por ello su tío nunca quiso casarse y decidió vivir siempre cerca de su tumba”.
Durante todos estos años se había mantenido fiel a su voto, manteniendo en su corazón todos los dulces recuerdos de su único amor, por ello cada día Takahama fue al cementerio y oraba por su felicidad, dejando flores en su tumba, pero cuando Takahama enfermó y ya no podía realizar su tarea amorosa, Akiko en forma de una mariposa blanca se hacia presente para acompañarlo y ahora han vuelto a reunirse, para estar juntos por toda la eternidad.
Cuenta una leyenda oriental que las personas destinadas a conocerse tienen un hilo rojo atado en sus dedos. Este hilo nunca desaparece y permanece constantemente atado, a pesar del tiempo y la distancia. No importa lo que tardes en conocer a esa persona, ni importa el tiempo que pases sin verla, ni siquiera importa si vives en la otra punta del mundo: el hilo se estirará hasta el infinito pero nunca se romperá.
Este hilo lleva contigo desde tu nacimiento y te acompañará, tensado en mayor o menor medida, más o menos enredado, a lo largo de toda tu vida. Así es que, el Abuelo de la Luna, cada noche sale a conocer a los recién nacidos y a atarles un hilo rojo a su dedo, un hilo que decidirá su futuro, un hilo que guiará estas almas para que nunca se pierda..Quieres escuchar la leyenda… bueno te cuento.
“Hace mucho mucho tiempo, un emperador se enteró de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa, quien tenía la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mandó traer ante su presencia.
Cuando la bruja llegó, el emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que sería su esposa. La bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevó hasta un mercado, en donde una pobre campesina con una bebé en los brazos ofrecía sus productos. Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invitó a ponerse de pie. Hizo que el joven emperador se acercara y le dijo:
«Aquí termina tu hilo», pero al escuchar esto el emperador enfureció, creyendo que era una burla de la bruja, empujó a la campesina que aún llevaba a su pequeña bebé en brazos y la hizo caer, haciendo que la bebé se hiciera una gran herida en la frente, ordenó a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.
Muchos años después, llegó el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda. Y en el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entró al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente… Al levantárselo, vio que ese hermoso rostro tenía una cicatriz muy peculiar en la frente.”
Esta leyenda está tan fuerte en las culturas orientales que millones de personas llevan unidas a ellas un hilo rojo verdadero. Aunque no hay claridad sobre si el origen es chino o japonés, se dice que la leyenda comenzó al conocer que la arteria ULNAR conecta el dedo meñique (otras fuentes hablan del anular, con el corazón, fuente de vida y eternamente concebido como el hogar del amo.
Un hilo rojo al que no podremos imponer nuestros caprichos ni nuestra ignorancia, un hilo rojo que no podremos romper ni deshilachar. Un hilo rojo directo al corazón, que conecta a los amores eternos, a los profundos, esos que simbolizan el antes y por los que no hay después. El amor de una madre, de un padre, de un hermano, de un niño, de un amigo, de un hombre o de una mujer… Un hilo rojo que simboliza el amor y el interés común. Almas gemelas se llaman, corazones entrelazados con una o varias eternidades por vivir.
Si quieres escuchar la Leyenda del lo Rojo la puedes encontrar en nuestro programa del día 18 de julio del 2022.
L’Arc~en~Ciel (ラルク アン シエルLaruku an Shieru), también conocido por sus seguidores como Laruku (ラルク) o L’Arc, es una banda de rock japonés compuesta por cuatro músicos. El nombre del grupo significa “El arcoíris” en francés. Sus más de 30 años como banda no solo les han convertido en ícono de la música rock en su país, sino que además es uno de los conjuntos musicales japoneses más conocidos en occidente, lo que les ha permitido realizar giras y mostrar sus trabajos en diversos países del mundo. Dentro del género rock, el estilo propio de cada miembro influencia cada canción consiguiendo melodías pop, electrónicas, instrumentaciones orquestales, hard rock, etc. que han vendido más de 40 millones de álbumes y sencillos a lo largo de toda su trayectoria musical.
Miembros Actuales de la Banda:
Hyde
Tetsuya
Ken
Yukihiro
Ex miembros:
Sakura 1992 – 1997
HIRO 1991 – 1992
PERO 1991 – 1992
Aquí te compartimos algunas de las curiosidades mas conocidas sobre esta famosa banda de Jrock, y puedes escuchare algunos de sus temas mas conocidos en nuestro podcast.
En 1997 se crea D’ark~en~Ciel, el nombre consistía en cambiar las posiciones que tenía cada uno de los integrantes de la banda y grabar canciones con un sonido más pesado del que regularmente hacían. En algunos conciertos interpretaron el cover de Love You Only (del grupo japonés TOKIO). El único trabajo editado de esta banda paralela se encuentra en el single the Fourth Avenue Cafe.
P’UNK~EN~CIEL, fue otro grupo que formaron, pero esta vez solo se dedicaban hacer versiones punk (de ahí el nombre) de canciones ya editadas. En el 2004 sacan el single Jiyuu eno Shoutai .
L’Arc~en~Ciel fue el primer grupo japonés en tener dos singles en los puestos número #1 y #2 (HONEY y Shinshoku ~lose control~)
Primer grupo japonés en lanzar tres singles el mismo día (Kasou, HONEY y Shinshoku ~lose control~)
Primer grupo japonés en lanzar dos álbumes el mismo día (ark y ray), además de conseguir los puestos #1 y #2 en la misma semana y lanzarlos en 7 países simultáneamente.
Récord de ventas del Tokyo Dome en el menor tiempo (109.625 entradas en 2 minutos, 15th L’Anniversary).
Primera banda japonesa en ser cabeza de cartel en Corea (PENTAPORT ROCK FESTIVAL).
HEAVEN’S DRIVE, perteneciente al disco ark fue votada como la mejor canción en todo Japón en el año 2000.
Primer grupo en emitir vía satélite y en directo uno de sus conciertos (Trans ASIA vía PARIS 2008 -PARIS LIVE-, 9 de mayo de 2008 en cinco cines de Tokio – Japón).
Driver’s High contribuyó significativamente al éxito del anime GTO en occidente.
Primer grupo japonés en tocar en el Madison Square Garden en Nueva York, Estados Unidos.
Fueron seleccionados por la municipalidad de Tokio para dar el último concierto en El National Stadium de Tokio como despedida de este escenario para su rediseño para la Inauguración de los juegos olímpicos de 2020.
Primer grupo en el mundo en tener un video musical con la tecnología 360° VR de SONY, a estrenar en 2016 en colaboración con el lanzamiento del videojuego RESIDENT EVIL 7, bajo el nombre: 「Don’t be Afraid -Biohazard(R) × L’Arc~en~Ciel on PlayStation(R)VR-」
Anécdotas de Hyde y la banda:
-Cuando Sakura fue arrestado por uso de drogas, todos en el grupo tuvieron que ser analizados puesto que ellos también eran sospechosos. Incluso la compañía les pidió no salir mucho de casa.
-Una de parte de la letra de “Niji” – “subete wa shinjitsu to tomo ni aru” es una cita de Evangelion. (Como sabemos a Tetsu le gusta mucho Evangelion)
-En el intermedio de Blurry Eyes, Tetsu tiene la costumbre de tirar plátanos al público después de preguntar “¡¡¿Quién quiere comer mi banana?!!” Estos platanos generalmente son falsos y tiene pegado un sticker que dice L’Arc en Ciel ‘
-Antes de unirse a una banda Hyde trabajó en Mister Donuts (se lo imaginan con su mandilito y su gorra KAWAII!!) Pero se salió xq los clientes eran tan exigentes que le pedían que recordara lo que habían pedido la vez pasada……..(Bakas -.-)
-Hyde dijo en una entrevista que le gustaban las chicas bonitas .
-La casa de Hyde está decorada al estilo europeo antiguo, decorada por él mismo (me pregunto como le abrá hecho para pintarla si se supone que es daltónico )
-Hyde fue profesor de batería y sus alumnos dicen que era muy estricto, se molestaba si ellos no tomaban en serio la música…^^
-El Anillo de Hyde: Creo que todos ya han han visto el anillo donde tiene el símbolo MALDAD escrito, quieren saber donde comprarlo?…Cuál es su nombre? y se han dado cuenta de cuántos colores tiene Hyde?. Bueno pues lo pueden conseguir en la tienda “New Barbarian” del señor Alex Streeter localizada en 141 Wooster Steet 3b, New York, NY 10012- 212.254.0456. Su página es: Alexstreeter.com Así que a compraaar!!!
-¿Sabían que Hyde olvidó la letra de una canción en un concierto? Bueno pues en Julio del 2002 lo invitaron a Taiwan MTV Music Festival. Cuando entró al escenario todos se volvieron locos al verlo. Cantó la versión en inglés de Shallow Sleep y la de Evergreen. Cuando terminó esta habló un poquito de mandarin (por cierto dicen que con muy buen acento).
-Hyde contó que en su pueblo natal hay una estatua en forma de dinosaurio en donde varias parejas van para citas. El punto es que a Hyde le gustaba ir a ese parque a pasear x la noche, pero siempre iba vestido con uniforme de militar xq le gusta Rambo. Así que un día cuando fue a pasear y pasó cerca de una coche que tenía a una pareja dentro, la pareja lo miró, gritaron y se fueron despavoridos. Se preguntó xq y luego oyó que segun una leyenda un fantasma vestido con uniforme militar se aparecía en esa montaña….”El Fantasma” era Hyde XDDD….
-Su mascota: En un programa de TV una fan dijo que había escuchado que Hyde había conseguido nuevas mascotas y le pidió si podía mostrarlas, entonces Hyde las llevó consigo y cuando todos esperaban ver un perro o algo así, sacó de su bolsillo…. un Tamagochi (mascotas virtuales) eran dos insectos, y dijo ” Eran 6 al principio pero se pelearon y solo quedaron 2, además son muy ruidosos” XDD
Puedes escuchar la música de Larc en Ciel con algunos de sus temas mas conocidos en nuestro podcast.
Valerian se publicó en las páginas de la revista Pilote con excepción de algunos episodios cortos, más tarde reunidos en un álbum, que fueron publicados en formato de bolsillo en el mensual Superpocket Pilote.
Al comienzo, los guiones fueron firmados con el nombre de Linus pseudónimo de Pierre Christin. Valerian y Laureline son dos agentes espacio-temporales al servicio del Imperio Terráqueo con capital en Galaxity. Espacio-temporal es un término que recoge la doble posibilidad de sus aventuras: viajar por los lugares más alejados de la Tierra mediante saltos a través del hiperespacio y viajando a lo largo del tiempo con un dispositivo incorporado en la misma nave que les permite estar en cualquier lugar y tiempo del pasado de nuestro planeta.
La particularidad de las aventuras de Valerian y Laureline está precisamente en su radicalidad en la defensa de valores más propios de la izquierda que de la derecha, cosa muy poco habitual en los héroes del cómic. De este modo, ante el posible conflicto de intereses entre los colonizadores y los nativos de un planeta, los protagonistas toman partido a favor del abandono de la colonización terráquea. A lo que hay que añadir, además, el preponderante papel de Laureline, a lo largo de la saga, que asume papeles tradicionalmente atribuidos a los héroes del cómic. Y todo ello, empleando una desbordante imaginación que convierte estos álbumes en auténticas joyas [sinopsis gracias al Sitio de Ciencia-Ficción].
Empezó siendo una serie de concepción modesta, constreñida por el titubeante dibujo semi-humorístico de Mezières, y en apenas un par de años se convirtió en un referente importantísimo para toda la ciencia-ficción por venir, tanto en la historieta como en el cine. Ya hemos dicho aquí mismo cómo un tebeo de pocas páginas (The Long Tomorrow, de Moebius y O´Bannon) marcaría la estética del cine durante décadas, y las aventuras del amable Valèrian y su inseparable Laureline son el otro puntal de donde chuparía Hollywood (o más concretamente Lucasfilm) buena parte de los logros artísticos que deslumbrarían al público desde las pantallas; échese una ojeada, en cualquier caso, a un título tan indispensable como El embajador de las sombras (1975) para ver cuánto y de qué calidad debe la saga galáctica a los decorados, mundos y alienígenas que desfilan en tropel por esta historieta.
Porque esa es la esencia de la serie: dar rienda suelta a la imaginación desbordante de Mezières y arroparla de unas aventuras que son, principalmente, un puro divertimento amable, donde ni siquiera la destrucción de planetas (impresionante el Nueva York sumergido de una de las primeras historias, La ciudad de las aguas turbulentas) llega a plantearse como una tragedia insalvable. Lo principal de Valèrian y sus aventuras es el énfasis en la zoología, la botánica, la orografía e incluso la arquitectura y la tecnología de las innumerables razas extraterrestres que van asomando a sus páginas, sólo ocasionalmente humanoides, y siempre cargadas de un punto creíble que las vuelve, en ocasiones, entrañables: recordemos esa curiosa mezcla de guerreros galos e indios americanos que son los habitantes originales de Alflolol, o el cagoncete cuerno de la abundancia que es el transmutador gruñón de Bluxte. El colorido de E. Tran-Lê, en ese sentido, sirve para potenciar aún más ese afán por crear mundos distintos al nuestro, envolviendo la atmósfera de cálidos tonos azules y atrevidos rojos terrosos.
Como héroe, Valèrian dista mucho de ser un superhombre al estilo de los que el género nos tiene acostumbrados (y eso queda bien claro en la divertida parodia de las ideologías del siglo XX y los superhéroes de los cómics que es el álbum Los héroes del equinoccio), siendo más bien un joven en ocasiones alocado y en ocasiones ingenuo, algo calzonazos en muchos momentos, que debe buena parte de sus éxitos a la presencia constante (o al trabajo in absentia) de su compañera Laurie, una pelirrojita sexy perteneciente en su origen a la Tierra medieval y a quien el héroe conoció en su primera aventura allá en 1967. Laurie, de todas formas, pronto superaría el corsé de chica-a-salvar-de-toda-situación, y se convertiría en una heroína ella misma, siempre dispuesta a usar la cabeza, el sentido común y el buen humor para rescatar a su chico y a la galaxia; no es extraño que ese álbum original de su presentación (Les Mauvais Rêves) esté fuera de colección y no haya sido publicado siquiera en España, pues es difícil asimilar que Laureline sea una doncella medieval y no una chica del futuro.
Como agentes espacio-temporales de Galaxity, y quizá herederos del mayo francés, tanto Valèrian como Laurie se descubren como críticos e irrespetuosos con el poder. Los terrestres, bien como raza o como estamento político y militar (y recuérdese la crítica continua a los burócratas de Galaxity o al cuasi-yanqui enviado terrestre de El embajador de las sombras), son continuamente puestos en solfa por los comentarios mordaces y la actitud de rechazo de ambos personajes. Quizá como justo castigo a los tejemanejes en el espacio y en el tiempo de ese imperio galáctico que los hombres dominan sin importarles nada más, Valèrian y Laurie serían prácticamente los únicos agentes temporales en salvarse de la hecatombe causada al evitar la destrucción de la Tierra… destrucción que daría origen a Galaxity según los primeros álbumes. Obligados sin duda porque esa catástrofe no ocurrió en el 1986 “real”, los autores rizarían el rizo de las paradojas temporales desclasando a los personajes de su civilización, y convirtiéndolos en desfacedores de entuertos nucleares y buscadores de empleo en el Centro Galáctico, a la espera de poder rehacer algún día esa civilización humana en las estrellas que, de puro buenazos, han impedido que exista.
Los autores
Pierre Christin nace en Saint Mandé, Francia, en julio de 1938. Tras estudiar en la Sorbonne y en el Institut d’études politiques de París, escribió en 1967 el primer episodio de Valerian para su amigo Jean-Claude Mezières. Ese mismo año crea lo que va a convertirse en la escuela de periodismo de Burdeos y empieza una tesis sobre el género de los sucesos. Colabora en Pilote, donde trabaja con los grandes nombres de la bande dessinee (Tardi y Boucq, entre otros) y escribe algunos de los clásicos del género, como LAS FALANGES DEL ORDEN NEGRO y PARTIDA DE CAZA, ambas con Enki Bilal. A Christin le gusta viajar tanto alrededor del mundo como alrededor de París, es un apasionado de las megápolis como de los desiertos, y ha escrito tanto guiones de cine (BUNKER PALACE HOTEL) como novelas (L’OR DU ZINC) además de libros ilustrados (como la serie Las correspondances de Pierre Christin)
Jean-Claude Mézières nació en Paris en septiembre de 1938. Todavía en la escuela de arte, comenzó a trabajar en varias revistas infantiles. Tras varios años dedicados a la ilustración y la publicidad, y una larga temporada en Estados Unidos, produce el primer episodio de Valerian (1967) con guión de su amigo de la infancia Pierre Christin. Esta epopeya de ciencia-ficción, debutó en la popular revista Pilote, dirigida al público juvenil. Hoy en día, Valerian sigue en producción y nunca ha dejado de un éxito de ventas. En 1984, Mézières ganó el Gran Premio de la Organización Internacional del Festival de Angouleme. En 1992, el Luc Besson acudió a Mézières para que interviniera en diseño artístico de su ambicioso proyecto, EL QUINTO ELEMENTO. La película fue todo un éxito de taquilla.. Entre sus otros trabajos, Mézières ilustra portadas de disco, sellos de correos y diversos diseños.
Puedes encontrar el comic completo en: http://howtoarsenio.blogspot.com/2010/11/valerian.html