He-man y She-ra: Especial de Navidad (título original: A Christmas Special (He-Man and She-Ra: A Christmas Special) (TV) es un cortometraje estadounidense de 1985, aunque solo estrenada para la televisión, conocido como cine-vídeo. Su estreno oficial fue a partir de 1987 y en otros países en 1989. Fue producida por la productora ya desaparecida Filmation y dirigida por Bill Reed y Ernie Schmidt. El guion fue escrito por Bob Forward y Don Heckman y la música por Shuki Levy, Haim Saban y Lou Scheimer.
Sinopsis
Durante una época navideña, Orko llegá accidentalmente al planeta tierra. Se hace amigo de dos niños a los que inspira ternura, alegría y generosidad. Cuando logran viajar a Eternia, los niños conocen a la familia real, como el Príncipe Adam (He-Man), Adora (She-Ra) y los reyes de Eternia, al Rey Randor y sobre todo la Reina Marlena, quien es originaria del planeta tierra, allí el espíritu navideño influye en todo el palacio real. Sin embargo, tal desborde de generosidad atrae la indeseada atención de Horde Prime y Skeletor. ¿Bastará con las fuerzas de He-Man, She-Ra y el espíritu de la Navidad para detenerlos.
He-Man & She-Ra: A Christmas Special Ficha técnica
Dirección: Ernie Schmidt, Bill Reed
Producción: Lou Scheimer
Guion: Bob Forward
Música: Lou Scheimer
País: Estados Unidos
Año 1985
Género Cine navideño y fantasía
Duración 51 minutos
Idioma(s): Inglés
Compañías Distribución Filmation
Cabe señalar que la franquicia He-man y Masters of the Universe fue creada y desarrollado en un contexto histórico muy particular. En concreto, la década de 1980 siglo XX, en el que se produjeron transformaciones muy significativas a nivel social, culturales, tecnológicos y económicos. Durante estos años se consolidó la revolución digital con la generalización del ordenador personal (introducido en la década anterior), tanto en el ámbito privado como en el laboral, y con el desarrollo de internet, culminando con la creación de la World Wide Web a finales de la década por Tim Berners-Lee.
La década de 1980 fue también la cuna del neoliberalismo con las políticas aplicadas en Estados Unidos de América por la administración del presidente Ronald Reagan y con la políticas aplicadas en el Reino Unido por el gobierno de la Primera Ministra Margaret Thatcher.
Tanto el modelo económico y social neoliberal como la creciente digitalización de la sociedad vendría a constituir decisivamente la configuración del actual modelo político-económico sistema globalizado que se implementó a principios de la década de los 90 del siglo pasado, luego de la
caída del bloque soviético.
Habiendo constituido una de las primeras recreaciones de lo posthumano por parte de la tecnocultura de Los 80, He-man y los Masters del Universo reflejados en muchos de sus personajes ciertos elementos culturales que proliferaron en la cultura pop de la época. En este sentido, la franquicia traspuso los conceptos corporales a los que se refiere en sus productos previamente. En los personajes principales del universo MOTU podemos observar ejemplos del “cuerpo bien trabajado” obedeciendo, en varios casos, al prototipo del fisicoculturistas. Incluso Skeletor, a pesar de ser un guerrero malvado con un rostro esquelético, presenta el mismo patrón corporal que He-man.
La figura de los cyborgs también es bastante común en el universo MOTU debido a la integración de elementos tecnocientíficos en escenarios mitológicos y medievales. las figuras que que siguen personajes presentes de este universo cuyos cuerpos están construidos, en parte,
de forma artificial, correspondiendo a la definición típica del cyborg, es decir, el híbrido entre el humano y la máquina.
Podemos concluir sobre las representaciones de los universos ficticios He-man y She-ra que, a lo largo de los años y décadas, estos universos han integrado elementos culturales de ideologías diversas e incluso provenientes de corrientes contradictorias. A las visiones tecnocientíficas,
politizado y militarizado de los personajes, historias y escenarios, propios de tecnocultura de los 80, elementos de la misma década que
mostró preocupación por las imágenes de emancipación femenina, preservación de equilibrios ecológicos y debate sobre la naturaleza humana. podemos decir que son universos donde confluyen tantos elementos que se pueden considerar emancipadores como elementos que pueden ser considerados como reproductores de fenómenos de dominación. Además, la fusión de elementos tradicionales con elementos de modernidad
también se puede identificar en personajes animales, lo que revela elementos de tecnoanimalismo. Esta fusión, e incluso tensión, entre tradición y modernidad puede destacar, en el universo MOTU, la crisis de la noción de progreso social y tecnológico que termina la posmodernidad. Como argumenta Bruno Latour (2009) en Nunca hemos sido moderno, la proliferación de híbridos en la sociedad contemporánea destaca el hecho de que la
modernidad nunca se ha materializado plenamente en la práctica porque el ser humano nunca se separó de las formas de vida no humanas. Esta hibridación de lo humano con formas de la vida no humana pone en tela de juicio la constitución moderna como base programática
e ideológico. En esta medida, los relatos referidos presentan cifras que diluyen la fronteras entre humanos, animales y máquinas.
Candy Candy es uno de los animes que han marcado un antes y después en la historia de la animación siendo una de las series shoujo (drama) mas apreciadas y queridas en los inicios de la época de oro del anime. Pero hasta la fecha se ha envuelto en problemas legales debido a que sus autoras se han disputado por los derechos de la obra. Aquí les presento un pequeño resumen del anime y la controversia que se mantiene hasta nuestro días.
Candy Candy (キャンディ・キャンディ) es un manga japonés escrito e ilustrado por Kyōko Mizuki, uno de los seudónimos de Keiko Nagita, y la mangaka Yumiko Igarashi, publicado en Japón por Kōdansha Ltd. desde 1975 a 1979. La historia cuenta las vivencias de una chica huérfana llamada Candice “Candy” White. Fue adaptada en una serie de anime por Toei Animation entre 1976 y 1979, que se distribuyó internacionalmente, volviéndose muy popular en muchos países. Ganó el primer premio Kodansha Manga para shōjo en 1977. Las ventas del manga llegaron a 13 millones de ejemplares.
Argumento
La serie animada, en clave de melodrama, cuenta la historia de Candy, quien en 1898, el 7 de mayo durante la primavera boreal, es abandonada siendo un bebé en la nieve con una muñeca que tiene el nombre de Candy, de ahí el nombre que le es dado: Candice White, llamada por todos Candy; la misma noche, encuentran a otro bebé Annie. Ambas crecen cerca del lago Míchigan, en LaPorte Indiana, en un hogar para niños huérfanos dirigido por la señorita Pony y la hermana María. En el anime sucede en una noche de invierno, siendo encontrada Annie en primer lugar al pie de la puerta mientras que Candy es encontrada casi de manera milagrosa tirada a un lado del camino en medio de la nevazón a minutos de ser cubierta por la nieve; por haber sido encontrada en una noche nevada la hermana María decide dar a Candy el apellido White. Asi comienza toda una serie de aventuras que Candy nos ira llevando a lo largo de todos los capitulos y que llego al corazon de muchos de sus espectadores por las aventuras del tarzan Pecoso Candy.
Controversia:
Desde 1998 está prohibida la difusión de la serie en todos los países del mundo debido a un proceso legal entre Igarashi y Mizuki por los derechos de autor de Candy Candy. El conflicto comenzó cuando Igarashi sacó al mercado merchandising de Candy Candy sin conocimiento de Mizuki. Igarashi insistía en que, como la autora de los dibujos, ella no necesitaba permiso de Mizuki para comercializar los productos de Candy Candy. A finales de 2002, la corte falló en favor de Mizuki y se estableció que para lanzar mercancía de Candy Candy se requería la autorización de ambas autoras: Mizuki, en primer lugar, e Igarashi, en segundo lugar. Actualmente, la escritora Kyōko Mizuki está autorizada a comercializar la historia de Candy Candy (sin ilustraciones), pero la dibujante Yumiko Igarashi no puede comercializar legalmente los dibujos o productos basados en esta historia.
1 año después de terminada la batalla legal Yumiko demandó a Toei debido a que registraron la marca Candy Candy en patentes (Posiblemente tenían planeado un nuevo proyecto sin usar a Yumiko como artista), esto con el fin de impedir cualquier nuevo relanzamiento de la serie en TV o en DVD(Y actualmente en streaming), por eso esta serie es de aquellas que hasta el momento no ha sido relanzada en ningún medio. Toei inmediatamente se hecho para atrás y retiró la patente para no acrecentar el problema.
Después Kyoko contrademandó a Yumiko la cual ganó y tuvo que recibir una compensación de 29 millones de Yenes. A finales de 2003 una empresa de juguetes sacó varios productos de Candy Candy sin el permiso de Kyoko debido a que por alguna razón no estaban al tanto del tema, así que fueron demandados y tuvieron que pagar una compensación de 7.8 millones de yenes en daños. Así que sin la posibilidad de sacar juguetes las empresas perdieron interés en el anime por muy popular que fuera.
-En 2007 Yumiko intentó vender productos de Candy Candy en Taiwan bajó el nombre de “Lady Lady”, pero las demás partes metidas en la problemática legal intervinieron para detenerla.
En la actualidad la situación con esta franquicia está así:
-Un nuevo manga o historia de Candy Candy se puede publicar ya que la parte de Yumiko solo aplica a cosas que usen su arte del anime, en todo lo demás es propiedad de Kyoko.
-Toei Animation o cualquier estudio de animación interesado puede crear un nuevo anime de la franquicia siempre y cuando no usen nada relacionado al arte de Yumiko. Solo se necesita el permiso de Kyoko.
-La serie original no se puede retransmitir en ningún medio sin el permiso de ambas partes.
-En su momento Kyoko (También Kodansha) expresó públicamente que estaba dispuesta a dar su permiso para que Toei Animation siguiera produciendo material de Candy Candy o el que retransmitieran el anime original, que solo tenían que pedirlo y ella encantada. Inmediatamente Toei respondió a través de un comunicado de prensa que debido a las grandes complicaciones legales sobre el tema “NO tienen interés en volver a sacar nada relacionado a Candy Candy”(Cosa que hasta la actualidad sigue vigente.)
Y esa es la razón por la cual muchos años después no hay nada nuevo de una de las franquicias de anime que marcó la historia de la televisión. Si bien es cierto que no es necesario que sea Toei quien produzca un nuevo anime “Reboot” o “remake” es probable que los otros estudios de animación tengan la misma visión de “Mejor evitarnos problemas”, o tal vez consideren que después de tanto tiempo en el “congelador” este anime ya haya perdido su popularidad o su impacto que sea difícil agradarle a la nueva audiencia.
En Latinoamérica debido a que no aplican las mismas leyes este anime se sigue comercializando a través de canales de TV, pero aun así NO puede ser remasterizado ni salir en DVD o Blu-Ray (de manera legal) debido a que la parte original no tiene el interés si no pueden venderlo en su país de origen.
Sera que nunca veremos mas de las aventuras de Candy Candy o el paso de los años ha sepultado este anime a vivir solo como un bonito recuerdo en nuestros animes preferidos de infancia. Solo los años nos dirán si fue mejor que la historia quedara tal como esta o si hubiera sido mejor expandir mas el anime. Un anime que nos enseña mucho a sobrellevar las mayores dificultades y a tener fe en nuestros sueños y en nosotros mismos. Candy siempre será un ejemplo de superación constante.
Conocidos como Huli jing en la mitología china, Kitsune en la mitología japonesa y Kumiho en la mitología coreana, son seres longevos capaces de cambiar de forma ya sea para ayudar a los humanos o para realizar alguna acción maligna.
Dichas mitologías los describen como seres inteligentes, sabios y mágicos, con la apariencia de un zorro y la capacidad de cambiar de forma, usualmente a la de una mujer hermosa y joven con el propósito de seducir a un hombre de poder.
En las mitologías china y coreana se les menciona como zorros de nueve colas mientras en la japonesa se dice que entre mas colas tenga dicho ser es un indicativo de su sabiduría y poder, teniendo desde una hasta nueve colas.
Tanto la mitología china como en la japonesa estos seres forman parte de varias historias o leyendas en las que son capaces de realizar actos tanto buenos como malos, en Japón sirven como mensajeros de Inari Okami (importante espíritu Kami de la religiónShinto), sin embargo en Corea son principalmente malignos y dependiendo de la leyenda buscan incluso comer el corazón o el hígado de su víctima.
En la mitología coreana se cree que si un Kumiho acumula suficiente energía puede convertirse permanente mente en un humano, esto lo logra dependiendo la fuente literaria de formas tan variadas como absteniendoce de matar y comer humanos por 1000 días, devorando 1000 hígados humanos en un periodo de 1000 años o evitando mostrar su identidad a los humanos por un periodo de tiempo y ayudando a cualquier humano que lo necesite durante dicho periodo.
En la era de Pixar, Ghibli y grandes estudios de animación, algunos espectadores pueden llegar a sentirse “fuera de base” cuando comprueban que no disfrutan tanto como deberían de las películas de animación que suelen recomendar sus amigos y conocidos, por lo general de manera entusiasta.
Pero, naturalmente, hay excepciones. Buscando recomendaciones encontré planète sauvage, clásico de la animación que, entre otras cosas, ganó el premio especial del jurado en el festival de Cannes de 1973. Por un lado, que se trata de una historia de ciencia ficción adulta en toda regla, nada de robots que se enamoran de otros robots ni historias amables para toda la familia. Por otro lado, que tenía una estética a medio camino entre las animaciones que Terry Gilliam hizo para Monty Pyhton, los dibujos psicodélicos de Yellow Submarine, la pintura surrealista y el cómic adulto europeo de los años setenta y ochenta. También que la música estaba compuesta por un pianista de jazz y era un interesante compendio de estilos vigentes por entonces. Entonces le di una oportunidad a esta película. Hoy no solamente me parece una película fascinante, sino que puedo volver a verla repetidas veces y sentirme igualmente magnetizado.
Poder señalar de forma precisa lo que de fascinante hay —y hay en abundancia— en ‘El planeta salvaje’ (‘Le Planéte Sauvage’, René Laloux, 1973) no es tarea sencilla. Filme de culto de la ciencia-ficción de los años setenta y sorprendente ganadora del Premio Especial del Jurado en la edición del Festival de Cannes del año de su estreno, sí que es relativamente fácil inferir que el funcionamiento de esta extraña y surrealista producción cinematográfica se debe a la suma de unas partes que, analizadas por sí solas, no hubieran venido en poder ser consideradas en los mismos términos que el todo.
La planète sauvage fue una coproducción franco-checoslovaca basada en la novela Oms en série (1957), del escritor francés Stefan Wul. Estaba dirigida por René Laloux, quien se apuntó un considerable triunfo de crítica y público con este film (posteriormente adaptó otra novela de Wul, aunque con menos éxito). El título en español es El planeta salvaje, aunque también existe en versión doblada al inglés, bajo el nombre de Fantastic planet.
El planeta salvaje’ parte de colocar al público en una postura nada cómoda para luego, llevándolo a través de una sucesión de escenas que componen un metraje algo episódico, ir instilando ciertos mensajes que, aunque muy trillados dentro de los límites del género, se quedan lejos de perder la fuerza con la que René Laloux los trata.
La historia transcurre en el planeta de los Draag, una gigantesca raza alienígena que un día visitó la Tierra y se llevó consigo algunos seres humanos. Para los Draag, los humanos son diminutos como un pequeño ratón, carecen de inteligencia y de hecho los seres humanos ocupan en su planeta un estatus similar al que los ratones ocupan para nosotros en la Tierra. En aquel planeta, algunos humanos son adoptados como mascotas, porque domesticarlos se ha puesto de moda entre los Draag niños y adolescentes, como si fuesen hámsters. Pero el resto de humanos —la inmensa mayoría— viven en estado salvaje y son considerados una plaga. De hecho, los alienígenas efectúan desinfecciones periódicas en diversos lugares para intentar aniquilar a los humanos silvestres.
El asunto central en el argumento es, por tanto, la relación entre una raza que se considera la única dueña legítima de su planeta y unas pequeñas alimañas cuya activa presencia y facilidad para reproducirse les resulta molesta. Aunque en este caso las alimañas somos nosotros, los seres humanos. Lo cual nos obliga, como espectadores, a adoptar una nueva perspectiva sobre muchas de nuestras costumbres y sobre nuestra relación con los animales. Por ejemplo: cuando vemos a los niños Draag jugando con los humanos —a veces de manera cruel— porque los consideran meros animalillos sin cerebro, la película pretende hacernos reflexionar sobre el trato que nosotros damos a otras criaturas. Más ejemplares (y ejemplarizantes) todavía resultan las secuencias de “desinfección” en que los Draag limpian una zona de presencia humana, que recuerdan a lo que nosotros podríamos hacer para exterminar un hormiguero. De hecho, varias veces durante el film y de manera muy deliberada se equipara a los humanos con las hormigas. El contemplar a nuestra propia raza rebajada a la condición de alimaña prescindible sirve como perfecta metáfora de nuestra relación con el entorno natural y en el concepto que tenemos de nuestro propio planeta como de algo que nos pertenece sólo a nosotros.
A lo efectivo del tratamiento de la historia —que, como decía, conjuga a la perfección la simpleza narrativa con la fuerza de sus mensajes— se añade una capa que es la que podría parecer que complejiza la lectura de ‘El planeta salvaje’ cuando en realidad se establece en una esfera paralela que discurre por senderos que no tienen porque coincidir de forma plena con lo que la trama va desgranando. Dicha capa, la visual, queda caracterizada en primera instancia por el tratamiento que Laloux decidió dar a la animación, convirtiendo a su producción en una rareza impresionante.
Utilizando una técnica similar a la que veremos años después en ‘South Park’ —y que viene en llamarse animación ‘cut-out’—, el talante de stop-motion que ésta confiere al aspecto de la cinta se complementa con lo surrealista, psicodélico y, lisérgico, de la totalidad de los diseños que conforman aquello que nos ofrece el filme y que parecen sacados de cualquier pesadilla de Dalí —en no pocos momentos parece que estamos viendo una variación de ‘La persistencia de la memoria’— o El Bosco, pasados ambos por el tamiz del cómic de género de aquellos años. Pese a lo relativamente primitivo de la animación —contemplada desde la tecnología actual—, La planète sauvage presenta un microcosmos más original e imaginativo que el algunas películas actuales con sus despliegues de medios y su 3D.
Con la revista ‘Heavy Metal’ como mejor ejemplo de ésta última vertiente de la imagen, con un diseño de criaturas alucinante y con una banda sonora ecléctica que refleja a la perfección los gustos de la época —y supone, a la postre, el elemento más demodé del filme— las categorías de filme de culto y cita imprescindible de la ciencia-ficción de los setenta quedan más que justificadas con una cinta que, alejada por completo de lo que hoy entendemos por cine de animación, es una asombrosa propuesta a descubrir por aquellos que nunca se hayan atrevido a acercarse a ella. En definitiva, una película que no debe perderse ningún aficionado a la ciencia ficción. Ni tampoco, obviamente, ningún aficionado al cine de animación o incluso, por qué no, al arte en general.
Ficha técnica
Dirección: René Laloux
Producción: René Laloux, Roland Topor, Stefan Wul, Alain Goraguer, Dick Elliott
Anatole Dauman
Guion: René Laloux y Roland Topor a partir de la novela de Stefan Wul
Basada: en Oms en série de Stefan Wul
Música Alain Goraguer
Fotografía: Dick Elliott, Boris Baromykin, Montaje Dick Elliott, Rich Harrison
País: Checoslovaquia – Francia
Año: 1973
Género: Ciencia ficción y animación
Duración: 72 minutos
Idioma(s): Francés
Compañías: Distribución Argos Films
Referencias a la película en otros trabajos:
Madlib (es un productor, multiinstrumentista, MC y DJ estadounidense residente en California.) cita la película como una influencia, y usa la estética de la película para la cubierta de sus álbumes, y porciones de la banda sonora en sus canciones.
En la película The Cell, se ve una escena de esta película en la televisión.
En el episodio 7 “El gusano de Tulip” de la tercera temporada de la serie “Coraje, el perro cobarde”, se hace referencia a esta película en el episodio donde una alienígena de piel azul y ojos rojos trata de mantener a Muriel y a Coraje como mascotas.
En el álbum ” Lodger”, de David Bowie, hay una canción llamada “Fantastic Voyage” que está inspirada en la película. La canción es obra de Bowie y de Brian Eno.
El soundtrack de la película tiene un estatus de culto entre los productores de música rap, ya que las pistas del filme son usados comúnmente como samples.
Failure, banda de rock alternativo, tituló su tercer álbum ”Fantastic Planet’‘.
En el manga “Gantz” se hace referencia a esto en el último arco argumental, donde unos gigantes tienen a unos humanos como mascotas
El 29 de mayo de 2018, la banda venezolana FAMASLOOP lanza su sencillo “gira” donde conjuga sonidos e imágenes inspiradas en este filme.
Hachiman es considerado como el dios de los guerreros samurai (no de la guerra) y del tiro con arco dentro de la mitología japonesa aunque curiosamente su origen no se encuentra en los escritos clásicos japoneses, siendo el mito creado tras el fallecimiento del primer emperador Ojín, quien fue ascendido a deidad y rebautizado. Su origen último está en la fusión entre el dios sintoísta de la guerra y las creencias budistas procedentes de China, país en el que es conocido como Gran bodhisattva Hachiman, protector de los devotos del Sutra del Loto.
Las corrientes sintoístas de Japón le consideran además como el dios de la agricultura y el protector de Japón, encargado de mantener la paz, la prosperidad y la felicidad de sus habitantes. La paloma es el animal que le representa y también el que le sirve como mensajero. Durante las batallas se hacían sonar los tambores tradicionales llamados Odaiko y se creía que el espíritu de Hachiman habitaba en el sonido producto de los tambores y el choque de las espadas en la batalla.
Hachimán, cuyo nombre se puede traducir como “Dios de los 8 estandartes” en referencia a los ocho estandartes celestiales que anunciaron y marcaron el nacimiento del primer emperador Ojín, es también protector de las vidas de los hombres y en algunas regiones del país incluso los marineros y pescadores que le veneran como su guía y tutor y a quien rezan en busca de una jornada de pesca fructífera. Otro colectivo que venera a Hachiman es el de los agricultores y campesinos, a quienes protege y tutela.
Tal es su importancia que cuenta con cerca de 25.000 templos erigidos en su nombre dentro de Japón, y no son pocas las ciudades, pueblos y aldeas cuyo nombre hace referencia a Hachiman.